Hay una frase que escucho muy seguido en los alumnos de MAFA.
"Quiero hacerlo... pero todavía no me siento listo."
No me siento listo para cobrar más.
No me siento listo para abrir mi florería.
No me siento listo para contratar a alguien.
No me siento listo para ofrecer arreglos de mayor nivel.
No me siento listo para subir videos.
Y, si soy completamente honesta, yo también lo he pensado muchas veces.
La falsa idea de "estar listo"
Durante mucho tiempo creí que llegaría un momento en el que despertaría sintiéndome completamente preparada.
Que un día tendría todas las respuestas.
Toda la experiencia.
Toda la confianza.
Y entonces sí...
Sería el momento perfecto para dar el siguiente paso.
Ese día nunca llegó.
Porque la mayoría de las decisiones importantes no vienen acompañadas de certeza.
Vienen acompañadas de miedo.
La confianza no llega primero
Hay algo que me hubiera gustado entender mucho antes.
La confianza no aparece antes de actuar.
La confianza se construye después de hacerlo.
Nadie aprende a hacer un arreglo perfecto antes de tocar las flores.
Nadie aprende a dirigir un equipo antes de tener personas a su cargo.
Nadie aprende a vender antes de enfrentarse a un cliente.
Y nadie aprende a emprender… sin emprender.
Esperar sentirte completamente listo es como querer aprender a nadar sin entrar al agua.
El miedo no significa que vas por el camino equivocado
Con el tiempo entendí que sentir miedo no siempre es una señal de que debes detenerte.
Muchas veces es una señal de que estás creciendo.
Cada vez que he dado un paso importante en QUIMERA o en MAFA, el miedo ha estado presente.
Cuando abrimos nuevas áreas.
Cuando contratamos a alguien.
Cuando lanzamos un curso.
Cuando tomamos decisiones que no sabíamos si funcionarían.
Nunca tuve la certeza absoluta.
Solo tuve la convicción de que podía aprender en el camino.
Y eso fue suficiente.
Esperar demasiado también tiene un costo
A veces pensamos que esperar nos protege.
Pero también puede alejarnos de oportunidades.
Mientras esperamos sentirnos listos...
Hay clientes que no conocen nuestro trabajo.
Hay ideas que nunca salen del cuaderno.
Hay proyectos que siguen siendo solo planes.
Y, poco a poco, el miedo empieza a disfrazarse de perfeccionismo.
Nos convencemos de que todavía falta "un curso más", "más experiencia" o "más práctica".
Cuando en realidad, lo que hace falta es dar el primer paso.
Empieza antes de sentirte preparado
No necesitas tener todas las respuestas.
Solo necesitas estar dispuesto a aprender.
Porque cada arreglo que haces te enseña algo.
Cada cliente te da experiencia.
Cada error mejora tu criterio.
Cada paso te prepara para el siguiente.
Nadie construye una gran florería desde la certeza.
La construye desde la constancia.
🌸 De colega a colega
Si hoy estás esperando sentirte listo para hacer algo importante, quiero decirte esto:
Tal vez ese momento perfecto nunca llegue.
Y está bien.
Porque no necesitas sentirte completamente preparado para empezar.
Solo necesitas confiar en que la persona que serás dentro de seis meses agradecerá que hoy hayas tenido el valor de intentarlo.
No esperes a que desaparezca el miedo.
Empieza con él.
El reto de la semana
Piensa en esa decisión que llevas semanas, o incluso meses, posponiendo.
Pregúntate con honestidad:
¿Realmente me falta preparación... o solo estoy esperando sentirme más seguro?
Después escribe una acción pequeña que puedas hacer esta semana para acercarte a ese objetivo.
No tiene que ser un gran salto.
Solo el siguiente paso.
Porque el movimiento siempre genera más claridad que la espera.
Nos leemos el próximo martes.
- Master Floral Academy.
